
Creo en este cielo azul sin pausas,
de insondables misterios impregnado,
donde la incomprensible elevación del alma,
de secretas plegarias trae murmullos.
Creo en este mar azul sin intervalos,
a pesar de los oscuros plenilunios,
donde los diferentes vientos del ocaso,
abren sus alas al sueño de los justos.
Creo en la energía del hombre consagrado,
suero divino que desde arriba viene,
trayendo rumores de inaudibles voces
y místicas palabras de invisibles letras.
2 comentarios:
Este hermoso lugar que has creado debería ser conocido por todo el "orbe" mi querida María Inés.
Más respeto tu idea de que sea templo donde puedan orar las almas que heridas llegan hasta tu orilla y recibir la paz y la fe que en ella habitan.
Gracias por haber entrado ese día en mi casa... tu casa.
Alias (Juan Lucas)
Juan Lucas:
Gracias por la posibilidad que me das de contar contigo.
Un beso enorme
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