viernes, 12 de enero de 2007

John Donne

Seducción



Ven a vivir conmigo, y sé mi amor,
y nuevos placeres probaremos
de doradas arenas, y arroyos cristalinos;
con sedales de seda, con anzuelos de plata.

Discurrirá entonces el río susurrante
más que por el sol, por tus cálidos ojos,
y allí se quedarán los peces enamorados,
suplicando por tus ojos ser mirados.

Cuando tú en ese baño de vida nades,
los peces todos de todos los canales
hacia ti amorosamente nadarán,
más felices de alcanzarte, que tú a ellos.

4 comentarios:

belmar dijo...

(...)




tu otro ricón del alma también eres tú:

asertiva y plapitante; profunda y marítima...

tu visita entre mis versos le dan sentido a mí lírica rescatada desde mis propias sombras...

saludos y siempre serás bienvenida...!!!

Juan Lucas dijo...

Siempre me quedará ese "mar adentro", donde al abrir los ojos, tu recuerdo, tu luz... inundarán mi alma al igual que lo hacen las olas de "la mar" cuando besan con suavidad la arena de la playa,

Juan Lucas.

María Inés dijo...

Y tus palabras Juan, resonarán en mi corazón como el sonido del mar rompiendo la ola sobre la playa.
Gracias por estar siempre a mi lado, te elijo como mi amigo dilecto.

Agua dijo...

Belmar: Yo no lo habría dicho mejor.
Gracias